Revista Mueble Tapizado
Mueble Tapizado
18 / 16/03/2010
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--La cualificación, el impulso efectivo hacia la competitividad
  El sector de la madera y el mueble tiene ante sí una oportunidad
para mostrar su fortaleza y competitividad en el ámbito nacional e internacional
en este momento de desfavorable coyuntura económica.
La innovación, el desarrollo tecnológico, la potenciación de la cualificación
profesional a través de una formación de excelencia que se adapte a las demandas del sector, han
sido y serán los pilares en los que se cimente el futuro desarrollo del sector.
En CEMER -reconocido actualmente como Centro de Referencia Nacional de la familia profesional de la
madera, mueble y corcho, y como Centro Integrado de Formación de la familia de la madera y el mueble- trabajamos
desde hace 15 años con el convencimiento de que estos pilares contribuyen notablemente en el camino
del fortalecimiento del tejido productivo andaluz y nacional. Apostamos desde el principio por la especialización
formativa en nuevas vertientes tecnológicas del sector que impulsaran el crecimiento comercial de
las empresas y sus perspectivas de futuro dentro y fuera de nuestras fronteras. Consideramos que para ello
era necesario la interacción y aportación del conocimiento de entidades formativas de primer orden, nacionales
e internacionales –Universidad de Milán y de París, entre otras- y la colaboración de otras entidades sectoriales,
como son asociaciones empresariales y sindicales, para que contribuyeran con su experiencia y trayectoria,
en definitiva, su praxis. Nuestro sector, clasificado como tradicional, necesitaba responder al nivel de
competitividad que exigía el mercado global.
Desde CEMER entendemos que nuestros logros han sido y son, en suma, logros para el sector. En estos
últimos años, inclusive el actual, los resultados de la aplicación sin fisuras de las convicciones anteriormente
mencionadas han permitido que el Consorcio mantenga una elevada media de inserción laboral,
cercana al cien por cien, dando respuesta a los altos niveles de exigencia del mercado globalizado.
En definitiva, alumnos/as, profesionales altamente cualificados, que contribuyen día a día en la permanente
y constante mejora de la competitividad del sector, basándose en el desarrollo sostenible, en la
sociedad del conocimiento, la igualdad de oportunidades y la diferenciación del producto, cuestiones
clave en la economía del siglo XXI.